Recomendaciones para Cuidar tu Diseño de Sonrisa

Después de pasar por un tratamiento de diseño de sonrisa, es conveniente adoptar ciertos hábitos y rutinas para prolongar el resultado de la sonrisa perfecta. Una sonrisa bonita puede generar un feedback positivo en el área personal y profesional. A continuación, te daremos algunas recomendaciones esenciales para cuidar tu diseño de sonrisa y que el tratamiento realizado sea más duradero. ¿Qué problemas se pueden presentar después del diseño de sonrisa? Los resultados en el tratamiento de diseño de sonrisa suelen ser sorprendentes, pero si el paciente no lleva a cabo los cuidados adecuados, el trabajo realizado podrá verse afectado. Entre los principales problemas (aunque poco comunes) se encuentra la excesiva acumulación de placa en la parte de las encías, oscurecimiento en el color natural de los dientes, infecciones buco-dental, fracturas en los dientes y enfermedades periodontales. ¿Cómo cuidar tu diseño de sonrisa? La adopción de hábitos a corto y largo plazo, será de gran ayuda para preservar la sonrisa perfecta. Para mantener por más tiempo el diseño de sonrisa se deben tener en cuenta los siguientes cuidados: 1. Buena higiene bucal El éxito de una sonrisa perfecta reside en la higiene bucodental que tengas, ya que tus dientes podrán verse más saludables y las encías más sanas. Cepillarse después de cada comida es un hábito que debe estar siempre presente, para no restarle brillo a los dientes o dañar el color de su esmalte. Sin embargo, el cepillo a utilizar debe tener las celdas suaves y la técnica de cepillado también debe ser cuidadosa. No te olvides de incluir el uso de enjuague bucal o hilo dental, al menos una vez al día. 2. Menos bebidas oscuras El consumo excesivo de bebidas oscuras puede oscurecer y manchar tus dientes de manera permanente. Lo ideal es minimizar el consumo de refrescos de color oscuro, café negro, vino, y algunos tipos de té. Además de complementar el cuidado con el uso de enjuagues o pastas dentales ideados para blanquear la sonrisa. 3. No morder objetos Muchas veces las personas para tratar de calmar su ansiedad o estrés tienen costumbre de morder objetos como bolígrafos o uñas. Este hábito puede ser muy perjudicial para mantener una sonrisa perfecta. Los dientes pueden infectarse fácilmente, ya que estos objetos suelen ser los principales portadores de gérmenes. Se recomienda evitar esta costumbre tan negativa para el cuidado de la sonrisa. 4. Evitar ciertos alimentos Hay algunos alimentos que influyen en la pigmentación de tus dientes. No es necesario que sean totalmente excluídos de tu dieta diaria, pero sí regular su consumo. Un ejemplo de ello son los dulces con demasiado colorante. Por otro lado, también debes evitar comer alimentos muy duros, ya que pueden ocasionar un daño grave a las piezas dentales, como es el caso de las palomitas de maíz. En caso de que se haga, tratar de hacerlo con mucho cuidado. 5. Adiós a los cubos de hielo Los cubos de hielo pueden verse como algo inofensivo, pero no lo son. Tratar de morderlos de forma frecuente, puede llegar a ocasionar severas fracturas o grietas en los dientes. Por esta razón, es importante dejar de hacerlo de inmediato y conservar tus piezas dentales intactas. 6. Reducción de azúcar Las caries son el producto de comer azúcar en grandes cantidades. Lo más recomendable es minimizar su consumo, optando por opciones más saludables. Más allá de ayudarte a conservar la sonrisa perfecta, es un hábito esencial para gozar de buena salud. 7. No más tabaco Además de degradar el estado de salud de las personas, el tabaco es igual de perjudicial para el diseño de tu sonrisa. Las personas que están acostumbradas a fumar tabaco o cigarrillo son más propensas a padecer de cáncer en la garganta, pulmón o vejiga, y tener dientes amarillentos. No solo afecta la coloración de las piezas dentales, sino que también causa mal aliento. Realmente no hay motivos para seguir fumando, si te interesa mantenerte sano y con una sonrisa perfecta. 8. Asistir a revisión con el odontólogo Programar una cita con el dentista es algo esencial para gozar de una sonrisa perfecta. Él será el encargado de evaluar cómo va el diseño de tu sonrisa, y asegurarse de que tus dientes se encuentren en perfecto estado, o si presentan algún problema hacer la corrección a tiempo. También puedes aprovechar para hacer una limpieza profesional y retirar el sarro acumulado, y tratar de mantener la coloración original de los dientes. De esta manera podrás conservar el diseño de tu sonrisa, y sonreír sin temor. El diseño de una sonrisa perfecta puede llevarse a cabo con la ayuda de varios tratamientos odontológicos. Todo dependerá del problema que estés presentando en el momento, y las mejores soluciones para cada caso recomendadas por el profesional odontológico. Pero, para preservar la inversión realizada en los tratamientos, es necesario seguir las recomendaciones antes mencionadas y mantener una bonita sonrisa. Te puede interesar: Periodontitis: Qué es, Causas y Tratamientos Espacios Interdentales: Qué son y Cómo Solucionarlo ¿Qué es la Halitosis y Cómo Evitarla?
¿Carillas o Coronas Dentales?

Las carillas y las coronas dentales son dos tratamientos estrella en estética dental. Aunque comparten el mismo objetivo de mejorar la sonrisa, tienen algunas diferencias en su proceso. Entonces, ¿qué tratamiento es el más indicado? Antes de dar con la respuesta, primero debes conocer las diferencias entre un tratamiento y el otro. Diferencias entre carillas y coronas dentales Las carillas y las coronas dentales buscan cubrir dientes dañados para lograr un resultado estético y natural. Normalmente se tratan dientes desgastados, con manchas o fracturados. Pero el proceso es distinto en cada tratamiento. La carilla dental consiste en una lámina muy fina que protege de manera parcial al diente. Esta cubre su parte frontal y solo se coloca por motivos estéticos. Generalmente, puede solucionar pequeños problemas como roturas, ligeras desviaciones o manchas. Por otro lado, la corona cubre todo el diente, estas se suelen usar en la restauración dental cuando el problema no puede ser solucionado con empaste. Al mismo tiempo, el especialista puede indicarte coronas dentales cuando los dientes están muy manchados. Debido a la su amplia cobertura en la superficie dental y al tipo de problemas que soluciona, los adultos mayores o de mediana edad son los usuarios principales de este método. Tipos de carillas dentales Carillas de porcelana Este tipo de carillas confieren un resultado estético de alto nivel, otorgan a la sonrisa blancura y perfección natural. No suelen cambiar de color con el paso del tiempo y el mantenimiento es escaso, así que reducirás tus viajes al odontólogo considerablemente y solo tendrás que seguir cuidados domiciliarios, como la higiene rutinaria. Por su calidad, el precio es un poco más elevado que las carillas de composite. Carillas dentales de composite Esta carilla es económicamente más accesible que el resto, aunque deberás tener en cuenta que su fragilidad es mayor en comparación a las de porcelana, por lo que se recomienda asistir cada dos o tres meses al especialista para una revisión general de las piezas. Por otro lado, tiene ventajas como la rapidez y facilidad en la colocación y si se rompen son fáciles de reparar. Carillas Lumineers El tipo de carillas más recomendadas por su durabilidad y naturalidad. Al ser Ultradelgadas no hace falta rebajar el diente para su colocación por lo que la intervención es más rápida y menos invasiva para el diente natural. De igual forma, son muy resistentes, la implantación es indolora y permite un blanqueamiento permanente. En caso de que quieras retirar estas carillas, podrás hacerlo sin afectar la estructura original de tus piezas dentales; tampoco tendrás que dejar de comer tus alimentos favoritos o mascar chicle mientras las tengas. En cualquier caso, te recomendamos visitar al dentista cada 6 meses para revisar el estado de tu sonrisa. Tipos de coronas dentales Coronas de porcelana Las coronas de porcelana ofrecen la mejor combinación de colores naturales que cualquier otro tipo de prótesis. Aunque debes tener en cuenta que estas son más frágiles que las de metal porcelana o zirconio. En este sentido, no las solemos colocar en lo dientes posteriores o muelas. Por lo general, esta opción se utiliza en restauraciones dentales estéticas en dientes frontales cuando no estén indicadas las carillas de porcelana por el daño del diente original. Coronas de zirconio El zirconio es uno de los materiales más resistentes cuando de coronas se trata. Su nivel estético es alta calidad, pues estas coronas son traslúcidas y reflejan la luz de la misma manera que un diente natural, además de que este meterial no es rechazado por el cuerpo, a diferencia de la amalgama o aleaciones metálicas, así que no tendrás que preocuparte por desarrollar alergias u otro tipo de reacciones. Por otro lado, a nivel estético están un escalon por debajo de las coronas de porcelana. Coronas de metal porcelana Estas coronas están fabricadas en metal con una cobertura de porcelana. Se ven naturales y son mucho más resistentes que las piezas diseñadas únicamente en porcelana. Sin embargo, la principal desventaja es el metal que puede llegar a verse a través de las encías en caso de que presentes retracción de las mismas. Estas coronas son una opción ideal para los dientes posteriores y muelas, ya que su precio es menor a las de zirconio y porcelana. Coronas de metal Este tipo de corona se encuentra en desuso por su resultado poco estético y nada natural. Se podían encontrar piezas de oro, paladio, níquel o cromo, y aunque estos elementos son extra resistentes pueden causar reacciones adversas muy graves. Carillas vs. Coronas dentales La clave para saber qué tratamiento es más óptimo está en las necesidades de cada sonrisa. Es decir, en función del problema que tenga la estructura dental y de las necesidades específicas de cada paciente, es preferible optar por las carillas o las coronas dentales. El tratamiento más indicado será el que consiga los mejores resultados según lo que necesite el paciente. En el caso de las carillas dentales, se fijan al diente por la parte frontal. Por tanto no es necesario alterar la pieza dental para su colocación. En algunos casos se talla de forma mínima. Son una especie de adhesivo o pegatina que se une al diente de forma definitiva y permite mejorar su forma, tamaño, color… No obstante, su función es puramente estética. En cambio las coronas dentales son una estructura completa. Esto requiere tallar el diente hasta 2 mm para conseguir unos resultados naturales. Después se encaja y se fija la corona encima de la pieza dental, de modo que se puede rehabilitar para devolverle su funcionalidad. En general primero se colocan de forma provisional, para comprobar su funcionamiento. Por tanto como diferencia principal encontramos que las carillas dentales son un tratamiento meramente estético, mientras que las coronas dentales también son funcionales. Las coronas dentales consiguen un aspecto natural y, además, refuerzan el diente para soportar los procesos de habla y masticación. No obstante ambos tratamientos permiten restaurar el aspecto de un diente fisurado o dañado, obteniendo resultados estéticos para que puedas lucir una sonrisa sana y
