¿Cómo se realiza una limpieza dental?

Nuestra cavidad oral es la segunda parte de nuestro cuerpo donde más bacterias y microorganismos conviven. Es por esto que es fundamental mantener una buena higiene bucal y cuidado durante toda nuestra vida. Debemos realizar un cuidado diario de nuestra boca y dientes, además del cuidado personal, también se debe asistir al dentista para realizar una limpieza profesional. El primer paso que realiza el especialista es una revisión y diagnóstico de los dientes y encías para descartar alguna enfermedad. También en este proceso se puede localizar la placa bacteriana y sarro. ¿Cuál es el proceso de la limpieza? Se elimina la placa bacteriana y el sarro a través de una punta de ultrasonido. El odontólogo presta atención al sarro que haya podido acumularse de la línea de la encía que no es visible a simple vista. Luego se limpian los espacios interdentales difíciles de alcanzar con hilo dental o cepillos interproximales. Una vez completada la limpieza de dientes y encías, se pulen las piezas dentales. Para esto se utiliza una pasta fluorada y blanqueadora permitiendo que la superficie quede lisa y con un tono más blanco, ayudando a eliminar las manchas de los dientes. ¿Qué se debe hacer después de este proceso? Después de terminado este proceso, el odontólogo entregará tips sobre cómo se debe realizar correctamente la higiene dental diaria para prevenir la acumulación de la placa bacteriana y se forme sarro. Es importante mantener el cuidado de la higiene bucal, para esto se debe continuar con el cepillado diario (3 veces al día o después de cada comida), hilo dental (una vez al día) y enjuague bucal (en la mañana y en la noche). Hay que dedicar especial atención a la limpieza nocturna, ya que la boca queda en reposo durante las horas de sueño, existiendo menos salivación, las bacterias aprovechan para atacar los dientes y depositar sus desechos.
Ocho infecciones bucales más comunes

Algunas infecciones bucales son muy comunes desde la niñez hasta la edad adulta. Como cualquier otra parte del cuerpo, nuestra boca también puede contraer infecciones y enfermedades que pueden afectar los dientes, las encías y la lengua. Hay algunas infecciones bucales que son más graves que otras. Es por esto que en nuestra nota te contaremos acerca de ellas, sus causas y signos habituales para que puedas prevenirlas a tiempo. Caries Estas cavidades dentales son orificios formados en los dientes provocados por la descomposición. Son una de las infecciones orales más extendidas (hasta la pulpa del diente), puede traer consigo la pérdida de los dientes infantiles primarios (dientes de leche) y las cavidades. Las caries se pueden originar gracias a la acción de la bacteria ‘’Streptococcus mutans’’ que se alimenta de bebidas y alimentos azucarados y pegajosos. Los carbohidratos también se descomponen en azúcar dentro de nuestro organismo. Cuanto más azúcar se consume a lo largo del día, más ácido producen las bacterias, lo que trae una mayor descomposición. Gingivitis También conocida como la enfermedad temprana de las encías, es una infección de las encías que puede provocar una enfermedad periodontal más grave. La gingivitis se produce cuando las bacterias se ubican en la línea gingival y producen toxinas. Estas toxinas provocan inflamación e hinchazón en las encías. El signo más común son el sangramiento de las encías durante el cepillado, ya que la línea gingival se vuelve sensible como consecuencia de la gingivitis. Se puede prevenir eliminando las bacterias acumuladas en las encías y debajo de la misma con el uso del hilo dental y el cepillado, también se puede acudir al dentista. Enfermedad periodontal Cuando la gingivitis no es tratada a tiempo puede traer problemas periodontales graves para nuestra salud bucal. La enfermedad periodontal se produce cuando una infección oral se propaga por debajo de la línea de las encías, afectando el hueso y los tejidos que lo sostienen. Las encías comienzan a retraerse y se forman bolsas, lo que trae una mayor inflamación y pérdida ósea, provocando que los dientes se aflojen. Según los estudios es la causa más común de pérdida dental en adultos. Candidiasis Es causada por una proliferación excesiva del hongo Candidaalbicans. Los tratamientos médicos como antibióticos, quimioterapia y radioterapia, pueden desencadenar brotes. Los síntomas comunes son las placas blandas texturadas en la parte interna de las mejillas, la lengua, el paladar y el fondo de la garganta. Las personas portadoras del VIH tienen un mayor riesgo de candidiasis. Enfermedad de manos, pies y boca Es una infección viral de la boca y otras partes del cuerpo que afecta a niños y niñas en edad escolar. Puede estar ocasionada por el virus Coxsackie A16 y puede desaparecer en tres días. Tras un par de días de dolor de garganta y fiebre aparecen ampollas levemente dolorosas en el interior de las mejillas, en la lengua, las palmas de las manos, pies y las nalgas. Herpangina Es una infección bucal que esta relacionada con la enfermedad de manos, pies y boca. Los primeros síntomas son fiebre, dolor de garganta y dificultad para tragar, estos van seguidos de pequeñas ampollas en la parte posterior de la boca, estas pueden desembocar en grandes úlceras al explotar. Esta infección afecta a niños de tres a diez años, por suerte tiene una duración entre tres a cinco días. Aftas Pueden ser molestas, pero por lo general se curan por sí solas en un plazo de 10 a 14 días. Su desencadenantes son el estrés, los cambios hormonales, problemas relacionados con la inmnidad o la hipersensibilidad a los alimentos. Herpes Se manifiesta en forma de brotes de ampollas llenas de líquido en la boca o los labios y tiene una duración de 7 a 10 días. Cuando las ampollas explotan, las costras se mantienen por unos días. Tiene como causa el virus del herpes simple, está es común y sus síntomas son similares a los de la gripe, ampollas y úlceras en las encías y lengua, también puede que no tengan algún síntoma perceptible. El virus se mantiene presente en el cuerpo de forma permanente. Las llagas pueden seguir inactivas con un cuidado adecuado. Es contagioso, por lo que se recomienda lavarse las manos de forma periódica y evitar tocar las llagas. Los niños y niñas entre 1 a 4 años son portadores del herpes simple aunque se manifiesta de forma distinta. Pueden desarrollar herpes gingivoestomatitis, en el cual se presentan encías hinchadas y pequeñas ampollas, con fiebre, irritabilidad y fatiga. Unos días después aparecen úlceras en la boca, estas junto con las ampollas se curan por si solas. El virus se mantiene inactivo pero factores como el estrés, traumatismo, luz solar o resfriado común pueden volver a activarlo. Estas infecciones pueden producir temor, pero es frecuente contraerlas más de una vez a lo largo de la vida. Conocer los signos y síntomas comunes de las infecciones bucales puede ayudar a reconocerlas y obtener el tratamiento necesario. ¿Te quedó alguna duda? ¡Consultá a tu odontólogo!
Placa bacteriana: Causas y tratamientos.

La placa bacteriana es una película transparente y pegajosa que se acumula en los dientes como resultado de las bacterias que viven en la boca de forma natural. Es común y les sucede a todas las personas, lo importante es que sea tratada a tiempo, debido a que la placa puede endurecerse, transformándose en sarro, aumentando el riesgo de padecer enfermedades bucales que ponen en riesgo nuestros dientes. ¿Qué causa la placa bacteriana? La boca contiene muchas bacterias, estas se acumulan en las superficies de los dientes, creando una película de bacterias que comienza en el borde de las encías. El desarrollo de la placa bacteriana es normal en todas las personas, el problema está cuando las bacterias se mezclan con el azúcar y producen ácidos. Los alimentos con alto contenido de azúcar o carbohidratos simples se convierten en un alimento para las bacterias si estas no son eliminadas a tiempo con el cepillado. El deterioro dental y las caries son los primeros signos que pueden presentarse por la acumulación de placa bacteriana. Por qué es importante eliminarla? Los ácidos que producen las bacterias al consumir los azucares de los restos de alimentos desgastan el esmalte dental, provocando el deterioro de los dientes, si estos ácidos no se limpian, pueden continuar su camino y atravesar la dentina del diente hasta alcanzar la pulpa de este. Si se ignora la eliminación de la placa, puede llegar a producirse un absceso o infección bacterial en el interior de los dientes, la prevención de este problema es fácil, ya que depende de la remoción de la placa con una buena higiene bucal diaria. Si no se cepilla los dientes ni se usa hilo dental con regularidad, la placa bacteriana se acumulará, endureciéndose y transformándose en sarro. A diferencia de la placa, el sarro si es visible, manchando los dientes con un tono café o amarillo, también puede provocar la irritación de las encías, causando gingivitis. Además, es mucho más difícil de eliminar, teniendo que recurrir al dentista para su remoción. Cómo tratar la placa bacteriana? Para eliminar y evitar los efectos negativos de la placa, solo se debe tener una buena rutina de higiene bucal diariamente: Cepillarse los dientes dos veces al día usando una pasta dental formulada con fluoruro para fortalecer los dientes, esto ayudara a prevenir las caries. Se debe usar hilo dental al menos una vez al día para llegar a los espacios entre los dientes que el cepillado no puede alcanzar. Esto ayudará a reducir la acumulación de placa antes de que se forme sarro. Usar enjuague bucal al menos 2 veces al día, esto ayudara a eliminar las bacterias y microorganismos, además de ser un excelente antiséptico. Limitar la cantidad de alimentos azucarados que se consume también puede ayudar a evitar la propagación de bacterias naturales de nuestra boca. También es importante recalcar la importancia que tiene acudir al dentista por lo menos 2 veces al año para mantener un correcto control y prevenir a tiempo cualquier problema que ponga en riesgo su salud bucal.
¿Cómo cuidar la salud bucal de los más pequeños?

El cuidado de la salud bucal de los más pequeños es muy importante, mientras antes inculquemos este hábito en ellos de mantener una correcta y constante higiene, mejor. Si no ponemos atención desde la aparición de sus primeros dientes, esto podría provocar que aparezcan los problemas bucodentales como caries, enfermedad de las encías, entre otros. En nuestra nota te daremos algunos consejos para el cuidado dental durante la infancia. Consejos para el cuidado de dientes en niños Son muchas las preguntas que nacen al momento de querer cuidar los dientes de los más pequeños. Partamos con lo básico, los niños poseen 20 dientes primarios, que comienzan a aparecer por lo general a los 6 meses de edad y se completan alrededor de los 3 años. Los dientes permanentes comienzan a aparecer a los 6 años y este proceso dura hasta los 21 años, completando un total de 32 dientes. Dientes en bebés El cuidado comienza con los dientes de bebé, pues existen diversos factores que los van dañando. Por ejemplo, pueden formarse caries por el uso del biberón, lo cual es muy frecuente. Para que esto no ocurra se debe limpiar las encías con gasa o con un paño limpio y agua después de cada comida, también se puede utilizar un dedal especial. Esto se puede hacer hasta el primer año de vida. La aparición de los primeros dientes siempre causa molestias, como picazón, dolor, irritabilidad y exceso de babeo. Existe cierta preocupación de la aparición de fiebre durante el proceso de erupción de los primeros dientes, sobre esto no hay evidencia que relacione la salida de un diente con la fiebre alta. Puede que la temperatura del bebé aumente levemente cuando estén saliendo los primeros dientes, pero esta no debe sobrepasar los 38 grados o más, ni ir acompañado de diarrea, letargo, falta de apetito o vómitos, ninguno de estos síntomas son provocados por la dentición. Dientes en niños Como mencionamos anteriormente, la higiene bucal en los niños es fundamental para cuidar sus dientes desde temprana edad y así prevenir la aparición de caries y enfermedades de las encías. Para ello es importante que se cree una rutina, para comenzar esto se puede realizar la acción de cepillarse los dientes juntos, al mismo tiempo y todos los días, para así crearles un buen hábito. También enseñarles con paciencia a cepillarse y usar hilo dental de forma correcta, intentar crear maneras de que ellos vean esto como una actividad entretenida y divertida, alentándolos a que adopten de buena forma esta rutina. Es importante que los niños se cepillen los dientes por sí solos y de buena manera, esto será más favorable a que lo hagas tú. La importancia del flúor y su cantidad Tienes que asegurarte de que los niños consuman suficiente flúor, ya sea a través de la ingesta de agua, a través de la pasta dental o mediante un tratamiento con el dentista. La razón es que el flúor fortalece el esmalte dental y hace que los dientes sean más fuertes y resistentes al deterioro. Entre los 1 y 3 años de vida la pasta dental debiese tener menos de 1000 ppm de flúor, con una cantidad del tamaño de un grano de arroz. Entre los 3 y 6 años la cantidad de flúor va desde los 1000 a 1450 ppm y de los 6 años en adelante será de 1450 ppm. Es por esto que te recomendamos fijarte en estos valores al momento de elegir su pasta dental, ya que estas facilitan el cepillado al tener un sabor más amigable y frutal. Es importante que también llevarlos por lo menos 2 veces al año al dentista, para que un profesional lleve un control de su salud bucal y prevenir así molestias en el futuro.
¿Cómo restaurar la falta de dientes?

Mantener los dientes en perfectas condiciones no es solo una cuestión de vanidad, tiene que ver con un tema de salud e higiene bucal. Hay quienes buscan la sonrisa perfecta a través de tratamientos que van desde lo simple como blanqueamientos led o diseños de sonrisas, hasta lo más complejo para quienes han perdido piezas dentales y necesitan una solución para volver a sonreír. A continuación, te contamos como se puede restaurar la falta de piezas dentales. ¿Qué se puede hacer frente a la pérdida de piezas dentales? Existen personas que por mala higiene dental o enfermedades periodontales no tratadas a tiempo han sufrido lamentablemente la pérdida de una o varias piezas dentales. Para estos casos afortunadamente existen soluciones de reconstrucción dental, dependiendo del tamaño y ciertas características, entre las opciones encontramos: Puente dental: Prótesis fija que va apoyada en los dientes naturales, es utilizada cuando el tramo sin piezas dentales es pequeño, solo para cubrir el espacio donde falta un diente. Es necesario, no solo por un tema estético, si no porque los espacios libres entre dientes que dejan los faltantes hacen que los dientes que quedas se vayan desplazando a estos espacios vacíos, provocando una mordida inapropiada o enfermedad de las encías. Corona dental: Es una prótesis fija que se utiliza para cubrir por completo un diente destruido o para mejorar su forma, aspecto o alineación del diente. Puede ser ubicado sobre un implante para así lograr la estructura funcional y forma de un diente. Los tipos de corona varían según el material, pueden ser de porcelana, acrílicas, cerámica o metálica. Incrustación: Restauración estética que tiene como finalidad reparar dientes endodonciados o con destrucción por caries, agrietados o fracturados. Consiste en un recubrimiento cuya función es preservar la estructura sana que quede del diente. Implante dental: Elemento con forma de tornillo que está fabricado con titanio, un material biocompatible con los tejidos bucales. Tiene la capacidad de reemplazar una o más piezas dentales desde la raíz, para luego montar sobre él o ellos la corona y puente fijo. Esta opción es la más recomendable y completa, ya que permite recuperar la estética y funcionalidad de los dientes. Prótesis removible: Es la menos recomendable pues es la más incómoda para el paciente, ya que, al no quedar insertados de manera fija, pasan a ser dientes temporales que en realidad no entregan una solución definitiva.
¿Cepillo manual o eléctrico?

Escoger el cepillo de dientes adecuado puede ser un desafío ya que se debe tener en cuenta varios puntos que implican desde la comodidad hasta la necesidad. Son demasiadas las opciones que existen en el mercado y con diferentes especificaciones. Dentro de la amplia gama de cepillos nos encontramos con dos diferencias: cepillos manuales y cepillos eléctricos. En esta nota te contaremos ¿cuál escoger y por qué? . CEPILLO MANUAL VS ELÉCTRICO Para mantener una limpieza bucal adecuada, es necesario lavarse los dientes tres veces al día, después de cada comida, idealmente en la mañana después de desayunar y en la noche después de la cena, esperando mínimo 20 minutos después de comer, ya que da tiempo que el ácido de nuestra boca se neutralice y el calcio que se encuentra disuelto en la saliva vuelva a pegarse al esmalte. Además, se recomienda cambiar el cepillo cada tres meses o antes si las cerdas ya no sean firmes ni rectas. En cuanto al cepillo de dientes eléctrico y manual, su elección dependerá en gran medida de las comodidades y necesidades de cada persona. Su diferencia principal es que, la limpieza del cepillo manual depende principalmente de que la persona haga los movimientos correctos para limpiar bien tus dientes, en cambio el cepillo eléctrico el movimiento se hace de manera automática. Ambos tipos de cepillos son efectivos son efectivos si se usan correctamente, por lo que ninguno es malo. En ambos casos hay una serie de ventajas que es importante saber para determinar su elección: Ventajas de un cepillo de dientes manual Tiene un menor costo económico que el cepillo eléctrico. Es fácil de manejar debido a su tamaño y peso, ya que no necesitan ser recargados, por lo que son ideales para viajar. Podemos controlar la presión de manera autónoma, un dato no menor ya que el exceso de presión puede causar sensibilidad dental y un riesgo de caries mayor. Ventajas de un cepillo de dientes eléctrico Son capaces de limpiar las zonas bucales más difíciles de alcanzar con el cepillado manual, ya que poseen varias puntas que facilitan el acceso, aumentando la eliminación de la placa bacteriana y restos alimenticios. Son una excelente opción para aquellas personas con limitaciones físicas (poca movilidad en hombros, brazos y manos), ya que tienen una capacidad automática para cambiar el sentido y dirección del cepillado. Algunos cuentan con sensor de presión, que avisa si te estás cepillando demasiado fuerte. La mayoría cuenta con temporizador, que avisa el tiempo ideal de cepillado. En cuanto a la forma del cepillo, siempre lo mejor será consultar con especialistas en odontología cuál es la adecuada para ti, ya que ésta responde a las necesidades de cada paciente. Aun así, y siempre teniendo en cuenta que el mejor cepillo dental será el que se ajuste a tu boca y te permita llegar más fácilmente a todos tus dientes, hay ciertos factores generales que podemos considerar al momento de la elección: En términos generales, los cepillos de textura mediana son ideales para remover los restos alimenticios y la placa. Elige cepillos de cabeza no muy grande, para así llegar a todas las áreas de la boca, como los molares posteriores.
Microflora oral: Todo lo que necesitas saber

Muchas veces se menciona al azúcar como el principal causante de las caries dentales, pero la microflora oral desempeña una función importante en la salud bucal. Es necesario conocer la conexión que existe entre el cuerpo y sus microorganismos, esto ayudará a explicar a los pacientes como prevenir las enfermedades dentales. ¿QUÉ ES LA MICROFLORA ORAL? La microflora oral es un conjunto de microorganismos que viven en nuestra boca, identificándose más de 700 especies de bacterias, según el estudio señalado por Journal of Bacteriology. Las bacterias de la boca forman una capa que recubre los dientes, los dentistas lo denominan placa bacteriana o biopelícula dental. Muchas bacterias de la boca intervienen provocando enfermedades dentales como consecuencia de una disbiosis oral, esta permite que las bacterias se manifiesten en enfermedades y causen afecciones como caries, gingivitis y periodontitis, que repercuten en la salud general. Este desequilibrio entre los diferentes tipos de bacterias favorece a los microorganismos que pueden ser nocivos al desempeñar una función esencial en el proceso patológico. ¿QUÉ PROVOCA LAS ENFERMEDADES BUCALES? Los principales factores que contribuyen a la aparición de enfermedades dentales son dos especies de bacterias: Streptococcus Mutans y Porphyromonas Gingivalis. Además, los lactobacilos están relacionados con la caries radicular. La Streptococcus Mutans utiliza azúcares de la dieta para producir un ácido que provoca la desmineralización asociada a la caries dental, también produce polisacáridos extracelulares al principio del proceso de formación de la placa bacteriana, que forman un ‘’pegamento’’ para este. La Porphyromonas Gingivalis es el principal microorganismo implicado en la periodontitis crónica. CAUSAS DE LOS CAMBIOS EN LAS BACTERIAS DE LA BOCA La microflora oral de cada persona cambia a lo largo de la vida, a medida que los bebés crecen, su boca va siendo colonizada por bacterias. Poco después de nacer, los tejidos blandos están colonizados por S. Salivarius. Con la dentición y la formación de los surcos gingivales, las superficies de los dientes y los tejidos blandos son colonizadas por microorganismos como S. Sanguinis y S. Mutans. La complejidad global del entorno y el número de especies presentes siguen aumentando a medida que la persona madura y envejece. Puede producirse un desequilibrio de la flora oral por varias razones, como una dieta rica en hidratos de carbono que modifica el ph o una intensa acumulación de placa bacteriana, donde en su interior se mantienen protegidos los microorganismos (los antibióticos no son capaces de atravesarla). La boca también puede verse invadida por patógenos como Helicobacter Pylori, este microorganismo está presente en los pacientes con enfermedades gástricas e interviene en la aparición de la periodontitis. TIPS PARA MANTENER EL EQUILIBRIO DE LA MICROFLORA ORAL Reducir la ingesta de azúcar, esto evitará que las bacterias se alimenten de los hidratos de carbono y se produzcan caries. Cepillarse los dientes dos veces al día con una pasta dental con flúor que permitirá eliminar la placa bacteriana. Uso diario de hilo dental y cepillos interdentales que ayudarán a eliminar la placa bacteriana que existe entre los dientes. Enjuague bucal al final del cepillado, ayudara a eliminar los desechos, reduciendo la cantidad de bacterias. Ir al dentista por lo menos dos veces al año para prevenir enfermedades bucodentales a tiempo.
El sellado dental como ayuda a la prevención de caries

El sellado dental consiste en cerrar las fosas y fisuras de los dientes que poseen una alta probabilidad de desarrollo de caries, creando una barrera que impide la entrada de las bacterias que causan la caries dental. Las caries molares y casi la mitad de las caries en dientes de leche se producen en fosas y fisuras. El sellado ha demostrado una alta efectividad en la prevención de estás caries con un 86% de reducción de la incidencia después de un año y un 58% a los cuatro años de su colocación. APLICACIÓN Los sellados pueden ser colocados en lesiones cariogénicas iniciales que aún no han producido cavitación en el diente, ayudando a frenar el avance de esta. En estos casos es necesario un diagnóstico previo con un odontólogo. En cambio, la aplicación del sellado dental no se puede realizar en dientes en proceso de erupción, dientes de leche con caries ni en lesiones interproximales (el espacio entre dientes). EL SELLADO COMO MÉTODO DE PREVENCIÓN PARA NIÑOS Y ADOLESCENTES El sellado dental está indicado para aquellos pacientes con un alto riesgo de desarrollo de caries, como niños y adolescentes, siendo mayor su efectividad cuanto más temprana sea su aplicación. En pacientes con bajo riesgo no es necesario este tratamiento. Por este motivo, antes de ser colocado se debe realizar un diagnóstico profesional con un odontólogo, valorando el riesgo de caries del paciente, analizando los indicadores como la forma y alineación de los dientes, la presencia de fisuras, el historial de caries y hábitos. Las caries dentales es una condición que está sujeta a cambios tanto en los hábitos, como en la microflora oral (conjunto de microorganismos que viven en la boca) del paciente u otras características físicas. Debido a esto, se debe volver a valorar periódicamente para saber si el tratamiento del sellado es necesario. Para que este tratamiento tenga efectividad, es necesario llevar a cabo un seguimiento y mantenimiento regular, controlando que los selladores no se pierdan o deterioren, aumentando el riesgo de caries. Es importante recalcar que este tratamiento debe estar siempre complementado con una correcta y completa higiene bucodental diaria, educación sobre salud bucodental, buenos hábitos alimentarios, aplicación de flúor y visitas regulares al odontopediatra.
Maloclusión dental: ¿Qué es?, tipos y tratamientos

La maloclusión dental es la incorrecta alineación y encaje entre los dientes del maxilar superior con los del maxilar inferior. Esta alteración puede provocar problemas en la mordida, tejido gingival, articulación mandibular e incluso afectar el desarrollo del habla. No existe una causa única para este problema, las más comunes suelen ser por factores hereditarios, pérdida de los dientes, chuparse el dedo, usar biberón o chupete durante un tiempo excesivo o cuando los dientes de leche ocupan poco espacio y al crecer los dientes definitivos ocupan más espacio del que hay. En este último caso es probable que las alteraciones en la erupción y posición de los dientes temporales puedan afectar los dientes permanentes. Un odontólogo determinará qué tratamiento es necesario, dependiendo del caso, puede tratarse de la extracción de dientes de leche o permanentes, ortodoncia o cirugía de mandíbula. TIPOS DE MALOCLUSIÓN Maloclusiones transversales: consiste en una estrechez excesiva del maxilar superior, lo cual causa una mordida cruzada de un lado o de ambos. Maloclusiones verticales: se identifica por la ausencia de contacto entre los incisivos superiores e inferiores o, en caso opuesto, un solapamiento excesivo de estos. Maloclusiones sagitales: se clasifican según las relaciones de los molares permanentes en sentido anteroposterior. El molar inferior se encuentra más adelantado que el superior, con una mordida invertida de los incisivos. Es caracterizado por un perfil con mentón prominente. SÍNTOMAS DE LA MALOCLUSIÓN DENTAL Los síntomas más evidentes son los dientes desviados, apiñados o que sobresalen, provocando problemas para comer y hablar. Entre los síntomas menos visibles encontramos: Molestia al masticar los alimentos. Dolor habitual en los músculos faciales o mandíbula. Respirar por la boca sin cerrar los labios. Morderse las mejillas de forma frecuente. LA IMPORTANCIA DE SU DETECCIÓN TEMPRANA Es importante que la maloclusión dental sea diagnosticada a temprana edad, idealmente en la edad infantil, ya que se puede prevenir, tratar y corregir con mayor facilidad. Si no se realiza un tratamiento a tiempo, el paciente puede requerir intervenciones más complicadas en el futuro. También puede traer alteraciones a distintas funciones orales, como la fonación, respiración, masticación, entre otros. Además, las maloclusiones dentales pueden causar pitidos en los oídos, mareos, dolor sinusal y cefaleas. TRATAMIENTOS Entre los tratamientos encontramos la utilización de aparatos fijos o removibles para corregir la alineación de los dientes y la posición de la mandíbula. En niños y adolescentes puede ser necesaria la extracción de algunos dientes de leche para dejar espacio a los que todavía tienen que crecer. La maloclusión infantil es más fácil de corregir que la adulta, ya que el crecimiento óseo está todavía en etapa de desarrollo, esto ayuda a que los aparatos enderecen los dientes y muevan la mandíbula. En la edad adulta se pueden alinear los dientes mediante los aparatos de ortodoncia, pero la posición de los maxilares solo se podrá modificar con cirugía ortognática.
¿CÓMO MANTENER LA SALUD BUCAL CON LOS AÑOS?

Nuestra boca está compuesta por dientes, articulaciones, glándulas, músculos y nervios que nos permiten realizar funciones como masticar, hablar y respirar. Todos estos elementos nos permiten marcar nuestros rasgos estéticos, estos cambian con el paso de los años debido a la pérdida de piezas dentales o alteraciones como el desgaste o oscurecimiento de dientes que pueden darse por el paso del tiempo. Pero algunos como caries o enfermedades de las encías no deben ser atribuidos a la edad, estas son enfermedades bucales producidas por la acumulación de placa bacteriana por una incorrecta higiene bucal. HÁBITOS QUE PERJUDICAN NUESTRA DENTADURA CON EL PASO DE LOS AÑOS El cepillado agresivo y el uso de pastas abrasivas dañan los dientes y encías. El uso de fármacos que pueden tener efectos adversos como la sequedad de la boca, tinciones dentales, mucositis, agrandamiento gingival, etc. ENFERMEDADES BUCALES FRECUENTES EN LA TERCERA EDAD Caries: La gran mayoría de los adultos mayores tienen las encías retraídas, probablemente por el cepillado agresivo sobre las encías que provocan que se retraigan, haciendo que las caries se desarrollan en la raíz del diente. Enfermedad periodontal: Consecuencia de una mala higiene bucal, especialmente en la zona interdental u del margen entre encía y diente. Es necesario el diagnostico y tratamiento preventivo a cargo de un odontólogo. Boca seca: También conocida como xerostomía, esta patología puede estar asociada a la ingesta prolongada de medicamentos (habituales a la tercera edad) y variaciones funcionales de las glándulas salivales, que reducen el flujo de saliva. Los síntomas son labios y mucosa seca, acompañada de descamación y formación de fisuras en la lengua. Esto puede dificultar la deglución, habla y la masticación. Candidiasis oral (hongos): Son frecuentes en adultos mayores por las alteraciones del sistema inmunitario debido a diferentes patologías que pueden provocar un sobrecrecimiento del hongo. CUIDADOS Con el paso de los años se debe tener más cuidado con la salud bucal, ya que una higiene deficiente puede repercutir en la vejez. Es por ello que la prevención es muy importante para mantener nuestra salud oral en óptimas condiciones a lo largo de los años, a continuación, te dejamos algunas acciones que te ayudarán: Higiene oral completa: Cepillado tres veces al día después de cada comida, acompañado del uso de hilo dental y del colutorio (enjuague bucal). Esto ayudará a reducir posibles enfermedades y halitosis. Consultar por medicamentos: Si los medicamentos están afectando la salud bucal, se debe de consultar con el médico de cabecera para ver la posibilidad de sustituirlo por otro que no posea el mismo efecto adverso. De no ser posible la sustitución, se debe consultar con el dentista medidas de prevención. Visitas al dentista: Se deben realizar revisiones odontológicas cada seis meses, esto ayudará a detectar y tratar problemas dentales a tiempo.
