Dentimagen

Limpieza dental profesional: verdades y mitos

Una limpieza dental al año es clave para mantener una sonrisa sana, evitar el sarro… pero ¿las higienes bucales en la consulta duelen? ¿realmente la necesito? Muchos pacientes deciden hacerse una limpieza bucal cuando perciben mucho sarro, o placa dental acumulada entre sus dientes y encías. ¡Error! La higiene bucal en la consulta es uno de los mejores tratamientos preventivos para evitar el sarro, enfermedades periodontales… como otros tratamientos dentales, la higiene bucal o limpieza dental ha generado todo tipo de mitos que revisaremos a continuación. Mitos y verdades de la higiene bucal profesional “Me dolerá” Los avances en odontología permiten el uso de técnicas de última generación e indoloras. En nuestras clínicas Dentimagen nos preocupamos de utilizar la aparatología y tecnología mínimamente invasiva para tu sonrisa, para evitar molestias y daños. Como mucho puedes sentir sensibilidad dental después del tratamiento, pero eso sucede cuando ya tenías los dientes sensibles previamente. “Es agresiva para el esmalte” La higiene bucal no resulta agresiva, aunque puede generar sangrado si la capa de sarro a eliminar es muy profunda. “Ya me cepillo los dientes, no la necesito” El cepillado dental es insuficiente y no elimina todos los restos de comida y bacterias. Incluso si complementamos el cepillado con técnicas de higiene interproximal probablemente no lograremos una higiene completa. La higiene bucal es el complemento necesario para mantener la placa dental a raya y lucir una sonrisa más sana durante mas tiempo. “Sólo puedo hacer una limpieza dental al año” ¡Al revés! Puedes hacer tantas higienes bucales profesionales como prefieras. Los expertos aconsejan 2 limpiezas al año para mantener una buena salud bucodental, pero este número siempre va a depender de cada paciente y la calidad de sus dientes, por eso debes consultar con tu dentista cuántas necesitas tú al año. Y solo así aseguras tus dientes sanos por mucho más tiempo. Verdades sobre la limpieza dental profesional Adiós al sarro Despídete de una vez por todas del molesto sarro. Esa película pegajosa que se adhiere entre dientes, en la superficie dental. El sarro es fruto de la acumulación de restos de comida y bacterias, y tiene un aspecto amarillento muy poco estético, de modo que puede alterar nuestra imagen. Una vez formado el sarro sólo se puede eliminar mediante una limpieza dental profesional. Sonrisa más sana y brillante Además del sarro, la higiene bucal profesional también sirve para eliminar algunas manchas y otras alteraciones en el esmalte. De este modo, tras una limpieza en la consulta luciremos una sonrisa más sana y radiante. Prevención Como hemos señalado en reiteradas ocaciones, la higiene bucal profesional es un tratamiento clave de prevención oral. Patologías como la caries y la periodontitis pueden prevenirse con una limpieza dental al año. Visita nuestras sucursales Dentimagen Chile, y pide tu hora con nuestros especialistas para una buena limpieza dental.

Espacios interdentales: ¿Qué son? ¿Tienen solución?

Seguro que cuando pensamos en los espacios interdentales se nos viene a la cabeza la típica imagen de una persona con una diastema o espacio entre los dientes muy frecuente en los incisivos delanteros, pero esta no es necesariamente el caso, pese a ser el más visible. Un espacio interdental es cualquier espacio que hay entre diente y diente. Cuando este es demasiado justo o demasiado grande se hace problemático el realizar una buena limpieza de la zona, por lo que es común encontrar mucha información sobre cómo higienizar bien esta parte. Asimismo, tenemos que hacer mención a las operaciones estéticas que también se realizan respecto a esto, buscando mejorar la sonrisa para que el paciente deje atrás aquellos problemas que le traen de cabeza. Existen diferentes tipos de espacios interdentales. Dentro del campo de los espacios interdentales hay que hacer mención a los espacios interproximales cerrados, que son los que se dan con una mayor frecuencia. En este caso encontramos que no existe prácticamente una separación entre dientes, por lo que higienizar la zona se complica. Para limpiar estos espacios debemos hacer uso del hilo dental, que nos ayudará a eliminar la placa bacteriana adherida a la zona. De no hacerlo, estaremos aumentando enormemente la posibilidad de sufrir enfermedades como caries o periodontal. Pero complementando con hilo dental en después de cada lavado nos alejará de estas patologías. Por otra parte, tenemos también la diastema. Esta problemática consiste en que existe una gran separación entre los dientes, y encontramos múltiples causas que la provocan: pérdida de dientes, antecedentes genéticos, dientes muy pequeños o por un frenillo labial muy grande. En estos casos donde el hilo dental no nos sirve para realizar una correcta limpieza dental deberemos hacer uso de los cepillos interproximales. Para cerrar la diastema encontramos soluciones como las carillas dentales, ya sean de porcelana o resina. También está la opción de ortodoncia o en caso que el problema sea el frenillo, se opta por una frenectomía que es una cirugía oral sencilla y sin riesgos para el paciente. En Dentimagen Chile nuestros especialistas están preparados para poder ayudar en estos casos, y que puedas tener la sonrisa que siempre quisiste. 

5 consejos para mantener las encías sanas

Unas encías sanas tienen un aspecto rosado y aportan armonía a la sonrisa. Pero a menudo los pacientes experimentan enrojecimiento y sangrado durante el cepillado, una señal de que algo no anda bien con tu salud bucal. ¿Cómo mantener las encías sanas?  Las encías inflamadas y enrojecidas son una primera señal del desarrollo de una infección bucodental. De hecho este suele ser el primer síntoma de enfermedades periodontales como la gingivitis y la periodontitis. La base para evitar estas patologías y mantener las encías sanas es realizar una buena prevención. Unas encías sanas son fundamentales para mantener una buena salud bucodental. Pero ¿cómo mantener las encías sanas? En Dentimagen te daremos algunos tips que te ayudarán a cuidar y mantener tus encías sanas. 1. Rutina de higiene bucodental adecuada A menudo la técnica de cepillado falla, y es habitual el descuido en la higiene interproximal. Esto favorece la acumulación de biofilm oral o placa bacteriana en la línea de la encía. Y el resultado es la formación de sarro e inflamación de las encías. Por ello mantener una buena rutina de higiene bucodental es esencial para mantener las encías sanas. Por eso es fundamental tener una higiene bucodental completa: cepillado, hilo dental o cepillos interdentales y enjuague bucal en cada cepillado por lo menos 3 veces al día o después de cada comida, por mínimo 3 minutos. 2. Productos de higiene adecuados En la actualidad existe mucha variedad de productos de higiene bucodental. Decidirse por uno a menudo es difícil y no siempre escogemos los productos más indicados para nuestra sonrisa. Por eso es recomendable acudir al odontólogo de confianza y consultar qué tipo de productos son los más adecuados para tu salud bucodental y no comprar porque está de moda. 3. Buena alimentación Una buena alimentación ayuda a cuidar las encías. De hecho mantener una dieta equilibrada es esencial para mantener las encías sanas y la salud en general. En este sentido es recomendable incorporar alimentos ricos en vitamina C. También es aconsejable evitar alimentos excesivamente azucarados y los ácidos. Este tipo de alimentos erosionan el esmalte y las encías, además favorecen el desarrollo de caries.  4. Detección precoz Muchos casos de gingivitis y periodontitis podrían haberse evitado con una buena prevención. La clave está en saber detectar durante la rutina de higiene los principales síntomas que alertan que la encía no está sana: Inflamación. Unas encías inflamadas tienen un aspecto enrojecido, que resulta poco estético y que además favorece el sangrado con más facilidad de lo normal. Sensibilidad. Provoca un dolor agudo ante estímulos concretos, como los alimentos muy calientes y muy fríos.  Sangrado. Unas encías que no están sanas tienden al sangrado durante el cepillado dental. Estos son los principales síntomas que alertan del desarrollo de una enfermedad periodontal. Si notas alguno de estos síntomas es recomendable acudir al odontólogo de confianza, ya que una detección a tiempo es clave para que el tratamiento sea eficaz y que la enfermedad no avance ni empeore. 5. Acudir a revisiones regulares Antes de desarrollar los primeros síntomas mencionados, es aconsejable acudir al odontólogo con regularidad. De hecho lo ideal es no esperar a desarrollar estos síntomas, sino prevenirlos. En este sentido, un par de visitas al año suelen ser suficientes para prevenir las principales complicaciones en las encías. Mediante una exploración rutinaria se pueden detectar los principales síntomas de la gingivitis y la periodontitis, que pueden pasar desapercibidos en casa durante la rutina de higiene dental. En nuestras clínicas Dentimagen nos preocupamos de cada sonrisa y de sus necesidades. Pide tu hora de evaluación en cualquiera de nuestras sucursales para prevenir y mantener tu salud bucodental impecable.

Chicle sin azúcar: ¿Aliado de mi higiene bucodental?

Masticar chicle es uno de los hábitos más comunes. Pero existen muchos mitos sobre el chicle, buenos o malos, muchos pacientes creen que es algo perjudicial, pero en realidad puede aportar beneficios a la salud oral. ¿Cuáles son? El error habitual está en sustituir el cepillado por masticar chicle. Si bien puede ser un gran aliado, el único modo de mantener dientes y encías sanos es una buena rutina de higiene oral. Y eso es el cepillado dental todos los días después de cada comida. Y siempre que se pueda apoyar el cepillado con hilo dental y enjuague bucal, estaremos complementando nuestra higiene bucodental. Dejando claro entonces que nada puede sustituir un buen cepillado, podemos hablar sobre el chicle y sus beneficios. Primero, y lo más importante es que el único chicle que puede entregarnos ciertos beneficios siempre va a ser el chicle sin azúcar. Porque sino, todo lo contrario, el chicle con azúcar es fatal para toda la salud. Entonces ¿Cómo ayuda el chicle sin azúcar a mi salud bucodental? Combatir la caries. El chicle sin azúcar puede ayudarnos a prevenir la caries dental y otros problemas dentales. Esto es especialmente recomendable cuando estamos fuera y no llevamos los utensilios necesarios. Antes que no limpiarnos la boca, el chicle sin azúcar es una buena alternativa. Salivación. Masticar chicle sin azúcar estimula la producción de saliva. Esto es fundamental para eliminar las bacterias de la cavidad oral. De hecho la saliva ejerce de limpiador natural. Evitar la acumulación de placa bacteriana es clave para evitar el desarrollo de patologías como la caries y la gingivitis. Además, la saliva también ayuda a combatir la xerostomía.  Alimentos entre los dientes. Masticar chicle sin azúcar puede contribuir a remover los alimentos que han quedado entre los dientes tras una comida. Combatir el mal aliento. El mal aliento es muy incómodo para el paciente y para quienes lo rodean. El chicle sin azúcar ayuda a disimular este olor desagradable que procede de la cavidad oral. Pero para combatir el mal aliento es fundamental una buena higiene oral. Si persiste, lo mejor es acudir al dentista de inmediato; recuerda que mientras más tiempo pase más grave será. En conclusión, es muy importante que el chicle no contenga azúcar. De lo contrario puede favorecer el desarrollo de patologías como las caries dentales. El chicle sin azúcar puede ser un gran aliado para mantener los dientes y las encías sanos durante más tiempo.

¿Por qué la saliva es tan importante para tu salud?

¿Sabías que en tu boca hay miles de organismos interactuando entre sí? Y la saliva tiene la función de preservar las bacterias que son buenas para tu salud y eliminar las que son dañinas. Pero ¿por qué la saliva es tan importante para tu salud? Es la encargada de mantener un ph favorable. La saliva tiene la  función y capacidad de neutralizar los ácidos, es decir, de controlar o paliar las variaciones de ph.  (El ph salival normalmente será de 6.5-7) Evita enfermedades. Defiende nuestra salud oral eliminando esos compuestos químicos que no son imprescindibles para nuestro bienestar y que pueden provocar enfermedades. Ayuda a las bacterias beneficiosas. La saliva les proporciona continuamente nutrientes con un nivel óptimo de ph para combatir los organismos dañinos. Reduce la formación de caries. La saliva tiene una función limpiadora de las estructuras orales, lo que ayuda a reducir la formación de caries. Función antiinflamatoria y de protección. Función digestiva. Ayuda a la formación del bolo alimenticio y facilita a la deglución. El bienestar de tu boca depende en gran medida de cómo está tu ph salival. Tener un nivel de ph correctamente regulado es muy importante para nuestra salud oral. ¿Por qué es importante mantener un buen nivel de ph salival? Previene la desmineralización dental. Un ph regulado ayuda a que los dientes sean ricos en minerales y tengan una estructura sana y ello será clave para evitar las caries dentales. Favorece la hidratación, la limpieza oral y prevención de caries. Por otra parte, llevar una dieta equilibrada es esencial para el control del ph y un buen funcionamiento de los organismos que habitan en tu área bucodental. La eficacia de tu saliva como agente protector de tu salud depende de varios factores, como la edad o tu estado general. Varios estudios especializados han demostrado que los individuos que padecen de diabetes o síndrome de Down tienden a sufrir más patologías orales. En esos casos, la saliva no puede combatir contra todos las bacterias perjudiciales que se forman en la cavidad bucodental. Por otra parte, tu saliva puede alterarse si tienes enfermedades orales como la periodontitis o la gingivitis, que provocan irritación, inflamación y sangrado de las encías. También hay patologías relacionadas con la cantidad de flujo salival: Sialorrea. Consiste en una producción excesiva de saliva. Xerostomía. También conocida como “síndrome de la boca ardiente o boca seca”. Se caracteriza por una reducción importante del flujo salival normal. Como ves, la saliva es un elemento muy importante para ayudar a mantener tu salud oral. Por eso debemos ayudarla con una buena higiene oral, y una dieta sana.

El azúcar, enemigo de tu salud bucodental

Lamentablemente el azúcar está muy presente en nuestra dieta: galletas, pasteles y todo tipo de dulces, algunos refrescos… Por sí solo el azúcar es muy dañina para toda la salud, pero además tiene un papel muy importante en el desarrollo de complicaciones en tu salud bucodental. ¿Cómo puede afectar a mi sonrisa? Los alimentos azucarados aún tienen un muy alto consumo, a pesar de lo que ya sabemos lo dañina que puede llegar a ser. Por otra parte, el exceso de azúcar es lo que provoca muchas complicaciones en tu sonrisa. Hablamos de la caries dental, la patología más extendida a nivel mundial según diversos estudios. Cuando comemos alimentos azucarados ayudamos a la producción de ácidos que atacan el esmalte dental. Cuanta más cantidad de azúcar, más exponemos nuestros dientes al ataque de estos ácidos. Si no lo evitamos estos ácidos pueden llegar hasta la dentina, formando una cavidad que provoca dolor, cambios en el color del diente, sensibilidad dental, hasta llegar a las caries. Cómo evitar los efectos del azúcar No se trata de eliminar el azúcar de nuestra dieta, sino de consumirlo con moderación. Por otro lado, es fundamental mantener una buena prevención para evitar la acumulación de bacterias y ácidos. Existen diversas pautas para evitar los efectos del azúcar en los dientes y las encías: 1. Mantener una dieta equilibrada Evitar totalmente el azúcar es muy difícil. Son muchos los alimentos que contienen algún tipo de azúcar o almidón. La clave está en evitar los excesos y mantener una dieta equilibrada. En este sentido se recomienda potenciar el consumo de frutas, verduras y lácteos bajos en grasa. Además es aconsejable evitar alimentos pegajosos, como los caramelos. Estos alimentos permanecen más tiempo en la boca y pueden quedar pegados, transmitiendo más cantidad de bacterias y ácidos. 2. Rutina de higiene bucodental El mejor modo de evitar el desarrollo de complicaciones como la caries es mantener una buena prevención. ¿Cómo conseguirlo? Muy sencillo: la clave está en cepillar los dientes justo después de cada comida, ya que en los primeros 20 minutos es cuando más daños hacen estos ácidos. Para conseguir una higiene más profunda, se aconseja completar el cepillado con técnicas como el hilo dental y el enjuague bucal diario. 3. Acudir al dentista con regularidad Mediante una visita rutinaria al dentista se pueden detectar a tiempo los principales síntomas de la caries. Un diagnóstico temprano puede hacer la diferencia, es esencial para un tratamiento eficaz y preservar el diente natural. Ahora, nuestro consejo en Dentimagen Chile es reducir el consumo de azúcar al mínimo hasta lograr eliminarlo de tu vida. Es dañino para todo tu cuerpo y no tiene ningún aporte.

Rutina de higiene oral en niños

El año pasado se realizó un estudio que indicaba que el 41% de los niños en Chile tienen caries y que sólo un 57% de estos menores se cepillan los dientes las veces necesarias por día con el fin de tener una dentadura sana. Otro estudio indicaba que el 62% de niños mayores de 12 años tenían caries. Significa que tenemos un grave problema, y que los niños no se están cepillando los dientes después de cada comida, y que cada vez son más los niños que descuidan su higiene bucodental. Además, acuden al odontopediatría sólo cuando es necesario. Entonces ¿cómo podemos conseguir una buena rutina de higiene oral en los niños? La clave para que los más pequeños de la casa adopten una buena rutina de limpieza es una buena educación dental. Nuestro profesionales en Dentimagen Chile recomiendan que los niños reciban esta educación dental en edades tempranas. Y así lograr convertirlo en un hábito y que tomen conciencia de la importancia de cepillar sus dientes. Por otra parte, hablar de cuáles son las consecuencias que tiene descuidar la higiene oral, la importancia de una sonrisa saludable. Claves de la rutina de higiene oral en los niños El primer paso es enseñarles las técnicas de limpieza. Muchos profesionales coinciden en que la mejor técnica de cepillado es la técnica de Bass. Además es aconsejable supervisar la rutina de limpieza hasta que aprendan a cepillarse de forma autónoma. Otro paso importante es introducir el uso del flúor mediante pastas dentales especiales para ellos. Para que los pequeños no le teman al dentista y comiencen a evitar ir a las visitas con el odontólogo, es muy importante que se familiaricen pronto con este entorno. Idealmente llevarlos periódicamente por chequeos y que sea algo grato, y jamás un trauma. Las principales causas por las que los niños van al dentista son la caries y la posición defectuosa de los dientes. En ningún caso es recomendable llevarlos al odontopediatra sólo cuando tienen alguna patología oral, ya que de inmediato lo asocian con algo negativo, y no lo es. Muchas de estas patologías tienen síntomas poco visibles a simple vista. Entonces, acudir a revisiones regulares es clave para una buena prevención oral. Lo ideal es que los niños se familiaricen con el entorno de la consulta desde bien pequeños. Esto también es clave para evitar episodios de odontofobia, algo muy habitual entre los niños. Y por último, recuerdo hacer del lavado de dientes algo divertido para ellos, algo que no es aburrido y que cuidar los dientes es muy importante. Si crecemos con esa idea, después no será difícil mantener el hábito. Para esto también es muy importante dar el ejemplo para ellos, si ven que por flojera no te levantas a lavar tus dientes, ellos tampoco lo harán y todo lo que les has enseñado pierde peso. Da el ejemplo y motívalos siempre. Por eso en Dentimagen recomendamos que los niños tengan como mínimo un par de visitas al año. Los niños, junto con los mayores, son el grupo más susceptible para padecer caries dental. Pero el desarrollo de esta patología oral se puede evitar con una buena higiene y con visitas regulares al dentista.

Tratamientos para que puedas sonreír sin complejos

Existen varias técnicas estéticas y diseñadas para conseguir una sonrisa más bonita. Estas son algunas de las más solicitadas: Blanqueamiento dental Es el tratamiento estético por excelencia. El blanqueamiento permite obtener una sonrisa más blanca en una sola sesión. Básicamente consiste en la aplicación de un compuesto químico, el peróxido, sobre la superficie del diente. Este procedimiento no es nocivo, no lo daña ni lo debilita, por lo que se puede repetir sin afectar la salud dental. Carillas y coronas dentales ¿Estás cansado de ese diente con una forma distinta, esa mancha que no se va, o esa pieza dental medio rota? Estas imperfecciones pueden solucionarse fácilmente con una carilla o corona dental. Aunque son dos cosas distintas. Las carillas tienen una función puramente estética y se fijan a la parte frontal del diente con un adhesivo. Por otra parte, las coronas dentales son una estructura completa que rehabilitan la pieza dental, de modo que además de devolver la estética, devuelven funcionalidad al diente. Ortodoncia estética La ortodoncia es la especialidad que se encarga de poner los dientes en su lugar, aunque pareciera ser siempre algo estético, volver los dientes a su posición es parte importante para la mordida por ejemplo. Con el tiempo, los tipos de ortodoncia se han perfeccionado y ahora es posible corregir la posición dental y la mordida sin que los demás lo noten gracias a estas técnicas: Ortodoncia invisible. Consiste en llevar fundas invisibles fabricadas a la medida del paciente. Estas fundas, conocidas como aligners, pueden retirarse para la higiene y las comidas. Brackets estéticos. Estos brackets pueden ser de porcelana, zafiro o zirconio y se diferencian de los metálicos en el color, ya que un aspecto muy similar al de las piezas dentales. El proceso es el mismo que con los brackets tradicionales. Ortodoncia lingual. Es la más estética actualmente, ya que se coloca en la parte posterior de los dientes. Se colocan brackets metálicos detrás de cada diente, de modo que requieren un período de adaptación.

Dientes sensibles: ¿Qué hacer?

La sensibilidad dental es muy habitual, y siempre podemos sentir sus efectos con mayor frecuencia en verano, esa sensación de dolor breve pero intenso al tomar un helado o un refresco muy frío… Pero ¿por qué tengo los dientes sensibles y qué hacer? La sensibilidad dental es una respuesta a la exposición de la dentina. Esta exposición es lo que provoca una sensación de dolor intenso ante estímulos muy fríos y calientes. El dolor causado por los dientes sensibles suele ser breve, intenso y focalizado. Y esta exposición de la dentina, se debe a la pérdida de esmalte. Entonces, ¿por qué tengo los dientes sensibles? Muchos casos, la sensibilidad dental es un síntoma de alerta de que algo no va bien en la salud bucal. Estas son las principales causas de los dientes sensibles: Encías retraídas. Uno de los síntomas de la retracción de las encías es la sensibilidad dental. Abrasión dental. Provoca la pérdida de tejido dental. Cepillado dental agresivo. Son muchos los pacientes que tienen la falsa creencia de que al ejercer presión se elimina más placa bacteriana. Al revés: no sólo conseguimos una limpieza menor, sino que dañamos el esmalte. Por ello se recomienda el uso de un cepillo con filamentos suaves y realizar una técnica de cepillado suave. Enfermedades periodontales. La gingivitis y la periodontitis provocan la inflamación de las encías, que debilita sus tejidos internos. Esto favorece la exposición de la dentina. Bruxismo. Se conoce como el hábito de apretar y rechinar los dientes, presionando la mandíbula. El bruxismo resulta difícil de detectar, porque suele ser inconsciente y nocturno. Pero puede provocar la pérdida de esmalte y, en consecuencia, sensibilidad en los dientes. También tiene otros efectos a nivel general, como dolores de cabeza y musculares. Caries dental. La cavidad formada en el diente afectado también favorece la exposición de la dentina, y por tanto el desarrollo de dientes más sensibles ante ciertos estímulos. Dientes partidos. Algunos dientes partidos o con fisuras también generan sensibilidad. Algunas anomalías en la anatomía dental, como espacio entre el esmalte y el cemento de la raíz, también provocan la exposición de la dentina. Entonces, ¿qué hacer si tengo los dientes sensibles? El tratamiento de los dientes sensibles dependerá de diversos factores. Detectar la causa específica que provoca la exposición de la dentina debe ser el primer paso para tratar con eficacia la sensibilidad dental. Por ello es fundamental eliminar hábitos que contribuyan a la exposición de la dentina como por ejemplo, un cepillado dental óptimo, donde la técnica de cepillado sea poco agresiva ve a ser clave para evitar la sensibilidad dental. Y puedes complementarlo con un cepillo de filamentos suaves. También es importante realizar movimientos poco agresivos con el cepillo, por ejemplo movimientos circulares con los que masajear la encía. También se aconseja el uso de una pasta dental específica para dientes sensibles y que contenga flúor. El flúor, remineraliza el esmalte y lo protege de la erosión que provoca sensibilidad en los dientes. Por otra parte, cuida tu alimentación, ya que algunos alimentos que comemos habitualmente también favorecen la sensibilidad dental, moderar el consumo de alimentos carbonatados y ácidos que atacan el esmalte, y claro, alimentos altamente azucarados. Si después de seguir estos consejos, el dolor permanece y cada vez con más intensidad, no esperes más por una visita a tu odontólogo de confianza. Recuerda que en Dentimagen Chile contamos con especialistas dedicados a solucionar tus problemas dentales y ayudar en todo para conseguir la sonrisa que tú quieres.

¿POR QUÉ ES TAN IMPORTANTE QUE LOS NIÑOS VISITEN AL DENTISTA?

Mantener una buena salud bucodental durante la infancia es muy importante. Esta etapa determina el desarrollo de los niños y conviene cuidar los dientes de leche con una higiene diaria, una buena alimentación y visitas al dentista. A partir del primer año de edad ya es recomendable llevar al pequeño al odontopediatra, el especialista en la salud bucal durante la infancia y parte de la adolescencia. Nuestros profesionales en Dentimagen recomiendan llevar a los pequeños al dentista de forma regular, además de ayudarlos a mantener una buena salud bucodental, generamos confianza con la visita al dentista. En general un par de visitas al año son suficientes para mantener los dientes y encías sanos. En caso de iniciar tratamientos como la ortodoncia, es recomendable realizar un seguimiento con más frecuencia. La verdad, es que acudir con regularidad al dentista es algo muy importante en todas las edades, también en la infancia. Pero ¿por qué es tan importante acudir al dentista durante la infancia? Por tres factores clave: •Prevención. El mejor modo de evitar una enfermedad bucodental es prevenirla. El dentista puede detectar carencias en las técnicas de higiene. También puede recomendar técnicas de prevención oral adaptadas a los más pequeños. •Detección. Mediante una revisión rutinaria, el odontólogo puede detectar síntomas poco visibles a simple vista. La detección temprana de patologías como las caries es fundamental para que el tratamiento sea eficaz. •Mantenimiento. Una buena rutina de limpieza ayuda a mantener los dientes y las encías sanos. Pero acudir al odontólogo con regularidad es fundamental para un buen mantenimiento de la boca y para orientar a los más pequeños sobre la importancia de una buena higiene dental. Por otra parte, en tratamientos como la ortodoncia, es muy importante realizar un buen seguimiento mediante visitas regulares. Las revisiones anuales y una buena rutina de higiene oral serán la clave para mantener su sonrisa sana durante mucho tiempo. En Dentimagen realizamos un estudio personalizado y adaptamos nuestros tratamientos a las necesidades de cada pequeño.